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19 de noviembre de 2011

VÁMONOS DE FIESTA


No pasa nada. Mañana, mañana nos despertaremos, mañana nos encontraremos con un mundo distinto. EL PP, muy probablemente, haya ganado las elecciones. No pasa nada.

Mañana nos vamos de fiesta.

Se ha trabajado mucho durante los últimos meses, durante el último año. Se ha producido un cambio sustancial en la forma de comprender el mundo, de enfrentarse a la realidad cotidiana por parte de muchas personas.

Alguien tiene que estar orgulloso: hemos llevado un trozo de Madrid, de Gijón, de Barcelona, Valencia, Sevilla, etcétera, un pedazo de esta península plural (y un poco más libre) a los rincones más insospechados del mundo.

Y al más raro de todos: Wall Street.

¿Qué pasará mañana?

Que tendremos que seguir trabajando.

No hay derrota posible. Sólo el camino. Porque mañana habremos ganado, pase lo que pase, ningún partido político ha transformado la realidad española en tan poco tiempo, ni tan profundamente, como el movimiento que germinó el 15 de Mayo. La mayoría de las empresas que copan los mercados ni siquiera pueden soñar con transformaciones de esta envergadura en años. Vosotros lo habéis hecho en apenas seis meses. Entendedlo bien, mañana habremos ganado.

Así que no podré evitarlo, pase lo que pase yo mañana me iré de fiesta.


11 de octubre de 2011

UN SECRETO A VOCES


En Los Desayunos de TVE, Antonio Basagoiti ha afirmado que durante la convención del PP en Málaga, vio un “gran celo por los máximos dirigentes de Génova porque no saliera ninguna propuesta estos días (…) por querer administrarlas de manera estratégica de aquí a la campaña electoral” y que se plantearán cuando el PP lo crea oportuno.

Recomiendo encarecidamente ver la entrevista completa, para los que no dispongan de tiempo les remito al minuto 11 (aproximandamente).

La pregunta parece inevitable... ¿Por qué? Por respuesta se obtiene una escueta y sencilla frase: para “administrarlas de manera estratégica”. ¿Y cuál es esa estrategia? Resulta incómoda la opacidad mostrada por parte de las grandes agrupaciones políticas en un momento en el que se plantea “devolver la confianza”, aunque sea a los mercados... ¿Y la confianza a los ciudadanos? Parece ser que no. Se desprestigia el movimiento surgido en torno al 15 de Mayo sin preguntarse si el descontento de un porcentaje (elevado) de la población no es importante. Supongo que la estrategia política no pasa por buscar las causas que han motivado esta desconfianza en los mecanismos de representación democrática vigentes.

Cualquier mal pensando, desconfiado por naturaleza, podría creer que la ausencia de propuestas es un síntoma de que los recortes van a ser mayores y que las políticas contra el estado del bienestar van a tomar fuerza tras el 20N y que, quizás, por eso existe un “gran celo” porque no salgan “estos días”, intentando minimizar el impacto negativo que tendrían de cara a las próximas elecciones.

Es paradójico que el máximo representante del partido en la oposición (por el momento) repita constantemente un discurso en el que se aborde la falta de soluciones y se lance una campaña a través de las redes sociales llamada #propuestaspp y, sin embargo, en las conversaciones de “pasillo” se manifieste una intencionalidad contraria a estos hechos.

Otra vez, un mal pensado podría creer que #propuestaspp no es más que publicidad engañosa y que todo son titulares vacíos o, peor aun, que no se avienen al contenido de la noticia.


21 de febrero de 2011

#nolesvotes

Responsable, del latín respondeo, responder, pero también estar a la altura y luchar (responso). En castellano el sufijo –ble indica capacidad o cualidad de algo; así, manejable es lo que puede ser manejado, dirigible que puede ser dirijido, y un largo etcétera, pero también puede señalar una dignidad o merecimiento, de este modo, respetable es aquel que puede ser respetado, pero también que es digno de respeto o lo merece.

Responsable sería, entonces, aquel al que puede darse respuesta, pero también que es digno de ella e, incluso, la merece. Si hacemos un juego filológico y cambiamos "responder" por "luchar" nos queda que responsable es aquel al que puede mandarse a la lucha, es digno para luchar e, incluso, merece luchar.

Para los griegos el hombre que merece luchar se llama ciudadano. Un griego iba a la batalla armado con un escudo, una lanza y una espada en condición de hombre libre. Frente a otros iguales a ellos podían morir, pero no ser esclavos. Así se defiende la ciudad (polis). El ciudadano es aquel que trabaja para los suyos y que participa en el cuidado de la polis, es un político. Política, en griego, es el arte de la convivencia que, como dijo Unamuno, es vivir con: dicho de otro modo, compartir nuestra vida.

El político, el ciudadano, es un hombre responsable, un hombre que vive con los demás. El político merece tener una respuesta y merece luchar por ella.

Sobre la palabra democracia sabemos demasiado, salvo que si uno no es responsable es mejor que no ejerza ese poder (cratos).

Ante la iniciativa de #nolesvotes muchos advierten, o más exactamente temen (con toda la razón) la posible entrada del grupo de la oposición al gobierno con una representación claramente mayoritaria respecto al resto de partidos... Yo pregunto ¿Y?

La democracia es un estado de reflexión y toma de decisiones; es un pensar, constantemente, que nuestras acciones tienen consecuencias, pero también es aceptarlas como hombres libres.

La sustentación del bipartidismo por un temor (en el caso de la izquierda atávico) al otro nos empequeñece, nos hace más irresponsables. El prefijo i- en castellano indica negación o contrario: irrelevante quiere decir que carece de relevancia. Irresponsable sería, entonces, el que no puede tener respuesta, pero también el que no es digno de la lucha ni merece ir a ella. Es el que no merece defender la polis.